ikebanas


en la campana,
     ahí cuelga en su sueño
la mariposa
[Buson]


como ese calor en los dientes que mi animal acepta / su vida delicada,
no importa otro temblor del mundo por el contrario, tu envidia de
nieve a la luz de la caligrafía, etc.







saba, en japonés


herrumbre, a su rama vulnerable venerable rugosidad de vida / que
la fisura sutura, de ahí lo ejemplar de la nieve con este convencimiento
de que el paso es otro (ojos otros, ¿las salamandras del fontán, eran?),
cada raíz trae sus nubes







por paraje


contra el deterioro la incertidumbre: raíces son venas gestos líquidos,
por el medio, espesor, acontece igual
                                                                ese gusto del té
a mero aquí                       al inspirar el organismo
hace visible
el peso de esa atmósfera     
                                            magma
de alcance hay fracturas (posible campo sin árboles, de obsesión
iconos, el cerco del vino en tu hule fancy), materias que son marañas,
pero es más agudo el cauce que el recodo en tránsito el sedimento
flota hacia la luz, la realidad vive en las nubes raíces flotan, en el
día que rompe flotan







ikebana: El sacrificio


ni agua en los pozos ni pájaros en el aire arde la imagen inesperada
de flores atómicas (siempre la pintura) y ayuda como a enderezar ese
árbol   niño con hombre / en palabras palabras palabras son paisajes
del fin del mundo / del rito pasajes porque estamos ciegos miramos
sólo por otros ojos lavar las manos es ser lavado / toda esperanza es
casa perdida que igual arde







mal menor


encías                 
que la lengua
                        caricia
extiende como un
animal de estas sustancias se hace un linaje principio de inspiración
arruinado, protesta lírica, en trozos sólo, porque hay sólo una condición:
si se reconstruye el hueso, que sea en fruto mineral mirada, el trazo un
quedarse afuera y si se reconstruye, entonces, tus movimientos
nocturnos traducen altura amanecía
                         al mirar candente
en la habitación en sombra
en la casa del vuelo si se reconstruye se mira § mira     
entonces,
                esta pila de cds
    su quietud
                    rotundidad
                    podría ser jaiku       
                                                presencia
                    su carencia
desbordamiento y de paso a lo mismo, el pinzón y el petirrojo camino
del campus, en lo nublado incluso, suerte de aquí / esta voz es
reencuentro porque supimos celar el murmullo lo que se escapa es
el azafrán de antes, en el poema de antes ¿temblor, brazo también
de ahí?








resonancias


de la sed el sentido de la física de Cozumel, entre corales, mi tatuaje
memoria hablo, es una araña turba una brizna de hierba, es mi
sueño / llena el aire / el aire frío me recuerda la garganta ahí el Roshi:
trucha en
el estanque, lirios en la orilla de la sed, la cercanía cercana
tensa tu (mi) amago matinal sucinto, apropiado como la lluvia / cumple
el útero, Nora se encaja asoma gravita a su tarea la colaboración por
vivir al raso ahí el sustento del Ánsar, el sustento del lago, el sustento
del enebro, el sustento
del ciervo, etc. cuanto viene porque ya está


       



poemas pertenecientes al libro catálogo de incesantes [inédito]
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Marcos Canteli
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